D. Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, nació en 1398 y fue una de las figuras más representativas del prerenacimiento español del siglo XV.Noble influyente, unió con acierto las actividades políticas y guerreras con el cultivo de la poesía y el estudio de los clásicos. Reunió una importante biblioteca e impulsó los estudios humanísticos. Gracias a él se tradujeron obras de los clásicos griegos y latinos. Murió en 1458.

Su producción fue desde la moda alegórico-dantesca de la época (La comedieta de Ponza y El Infierno de los Enamorados) hasta los poemas de estilo provenzal, poesía ligera en la que el marqués alcanzó sus más logrados frutos (Canciones y decires y 10 Serranillas). También escribió 42 Sonetos "fechos al itálico modo", de poco valor, pero importantes por ser los primeros sonetos escrito en castellano. Además, escribió algunas obras en prosa.

El espíritu aristocrático del marqués hace que todo en su obra se presente elegantemente estilizado. Su producción muy diversa y desigual, destacando en metro breve las Canciones y decires   y las Serranillas. En éstas nos describe con gracia e ironía el encuentro de un caballero y una serrana en un bello paisaje primaveral, la amorosa solicitud de aquél y la negativa de ella, que suele poner fin al diálogo mantenido por ambos.

Recibió las influencias de Dante y del nuevo estilo petrarquista junto con los de la poesía trovadoresca galaica y provenzal.

Su afán de modernidad le llevó a ensayar un siglo antes que Boscán la aclimatación del soneto italiano al castellano.

La vaquera de la Finojosa

Moça tan fermosa

non vi en la frontera

como una vaquera

de la Finojosa.

5    Faciendo la vía

del Calatraveño

a Santa María,

vencido del sueño.

por tierra fragosa

10    perdí la carrera,

do vi la vaquera

de la Finojosa.

En un verde prado

de rosas e flores

15    guardando ganado

con otros pastores,

la vi tan graciosa,

que apenas creyera

que fuera vaquera

20    de la Finojosa.

Non creo las rosas

de la primavera

sean tan fermosas,

fablando sin glosa,

25 si antes supiera

de aquella vaquera

de la Finojosa.

Non tanto mirara

su mucha beldad,

30 porque me dejara

en mi libertad.

Más dije: "Donosa

(por saber quién era),

¿dónde es la vaquera

35 de la Finojosa?

Bien como riendo,

dijo: "Bien vengades,

que ya bien entiendo

lo que demandades:

non es deseosa

de amar, nin lo espera

aquesa vaquera

de la Finojosa.

Íñigo López de Mendoza

Serranillas

Versión moderna

II

 

La vaquera de Loçoyuela

Desque nací

non vi tal serrana

como esta mañana.

Allá en la vegüela

5 a Mata'l Espino,

en ese camino

que va a Loçoyuela,

de guisa la vy

que me fizo gana

10 la fruta temprana.

Garnacha traía

de oro, presada

con broche dorada,

que bien parecía.

15 A ella volví,

diciendo: "Loçana,

¿e soys vos villana?"

"Sí soy, cavallero;

si por mí lo avedes,

20 decit qué queredes?

Fablat verdadero".

Yo le dixe assí:

Juro por Santana

que non soys villana".

Íñigo López de Mendoza

Serranillas

Versión original con puntuación y acentuación modernas